Los secretos del pan dulce alem√°n

La gastronom√≠a centroeuropea es una de las caracter√≠sticas de nuestro pueblo, que sumada a la atenci√≥n de cada¬† restaurante¬†y confiter√≠a¬†obliga a volver. Destaca la salchicha con chucrut, un plato que pareciera estar especialmente dise√Īado para acompa√Īar la cerveza artesanal.

Las panificadoras locales elaboran para la √©poca navide√Īa el tradicional pan dulce alem√°n: stollen. As√≠ que en esta ocasi√≥n adem√°s de preparar la mesa dulce con el cl√°sico pan dulce, se puede optar por esta receta que data del siglo XIV.

Un poco de historia

La actual forma del stollen remite a sus or√≠genes: asemeja a un ni√Īo envuelto en pa√Īales (el “ni√Īito” Jes√ļs). Seg√ļn relata la historia, de tradici√≥n cat√≥lica, el pan dulce alem√°n era consumido durante el ayuno de Adviento reserv√°ndose para los nobles en sus inicios, y extendi√©ndose al pueblo luego. Su composici√≥n llevaba pocos ingredientes, pero poco a poco se fueron agregando otros, y tambi√©n gan√≥ mayor popularidad. En la actualidad se reconocen distintos tipos de stollen conforme los elementos que combina. El nombre var√≠a dependiendo la zona de Alemania donde son producidos. Dresde, la capital de Sajonia, celebra hace a√Īos esta creaci√≥n de la pasteler√≠a Alemana con “Stollenfest” (fiesta del stollen en alem√°n).

Podemos decir que cada √©poca del a√Īo tiene su fiesta en VGB y una oportunidad para degustar algo rico: en el Oktoberfest se pueden probar, mientras se disfruta de los espect√°culos en el Bosque de los Pioneros, variados sabores de cerveza (roja, negra, la c√°sica rubia y m√°s) con alg√ļn plato t√≠pico. Por otro lado, la reposter√≠a tiene su momento con la Fiesta de la Masa Vienesa (el strudel –¬†remolino en alem√°n-¬†de manzana y la Selva Negra son los favoritos), y el chocolate es el elegido en la Fiesta del Chocolate Alpino (conocida tambi√©n por su ceremonia de fondue de chocolate).

Varios locales ofrecen también las galletitas de jengibre y canela (Gingerbread man), además del stollen.

 

 

 

 

 

Fotos: Pablo Pereyra